25/5/11

No me llamas

No me llamas para cerciorarte
de que todavía te añoro
todas y cada una de las noches
de miércoles en que no oigo tu voz.

No me llamas para que te escriba
para poder leer, mañana por la mañana,
que todavia necesito tu voz
que me acune, todas y cada una
de mis noches.

19/4/11

Tonta antología de recuerdos

Como si pudiese contenerlos
todos en mi frágil cerebro,
juego a inventarme pasados
que no sucedieron como tú juras
que fue.
Como si pudiese recordar todo
lo que no pasó
como si hubiese pasado varias veces.

Pasados que no sucedieron
en modo alguno
como era de esperar
pero nos fueron trayendo
ante un futuro
con tantas opciones como siempre
y con pocas ganas de ser domesticado
o acostumbrado
a dios sabe que vacias
harturas;

Lo peor no es lo pasó
suele ser lo que pudo pasar
o lo que está por venir;
por que te pongas como te ponas
prevenir el futuro
no es moco de pavo
ni tan fácil
como pudiera parecer.

Y no hay imaginación que esté
a altura
semejante.

2/3/11

La sombra en la pared

La sombra en la pared,
el cinismo en la punta de la lengua,
el trabajo que no dignifica sólo cansa,
y la certeza
de que la tercera cerveza
traerá un comentario entre certero e inspirado

que dura es la vejez para los que aún
no estamos jubilados.

1/2/11

Es en estas tardes

Es en estas tardes
que no se parecen en nada
a otras tardes
cuando todo sale como puede
y no como uno desearía.

Y los tiempos que ni tan fugaces fueron
ni tantas oportunidades trajeron
como era de esperar.

Es en estas tardes
que no son tan distintnas
en las que las cosas
se precipitan de modos
inesperados
a lugares insospechados.

Y los tiempos agotan amistades
que es mejor dejar morir
como estaba cantado.

28/1/11

Besuqueo #6

A modo de prólogo:
Un caso de identidad errónea
con un no ditinguí su nombre
colgado de la bruma del alcohol

Fue un beso tierno
dulce
aderezado
con la sorpresa de lo inesperado
unos ojos juguetones
y con la sonrisa sorprendida al terminar
ni demasiado corto
ni demasiado largo.

Y el resto es historia
que es mejor olvidar
si alguien la pudiera recordar.

26/1/11

La mala leche como motor

El zumo de naranja tan ácido que salta una muerte inevitable,
el impertinente y como acusador que dan ganas de morder,
el cuarto de hora de retraso que aún se considera posible sin caer en la mala educación,
los zapatos despegados como bocas abiertas de tanto comer kilómetros,
los ríos recorridos a par de cauce,
las decisiones equivocadas que atan tiempos y vidas casi completas,
los amores que se jactan y son tan falsos como el primer te quiero,
la edad como excusa o aburrimiento o quién sabe qué de que,
las falsedades que se suponen como única razón de nunca fuiste tanto como asemejabas,
la seguridad de ver los agujeros que harán fracasar ese proyecto de supuesto matrimonio,
la cadena interminable que no es condena sino palabras eslabonadas,
el vaso sediento sin gota de agua fresca,
las terceras impresiones que casi siempre corroboran a la primera,
los preparativos innecesarios cuando hay pretensión de entendimiento,
las tardes de sábado que no salen a derechas ni como estaban planeadas,
la mala leche como motor de versos y besos que más parecen mordiscos,
los secretos insecretables cantados bajo la luna,
los trinos de pájaros que no cantan nada reconocible,
la tinta azul de calamar del tónico y revolucionario,
la agudeza proclive a irse por las nubes cirricas y estráticas,
el derrape que se pasa de la última carcajada,
el sueño que se come entera la mañana,
los arrepentimientos que dejar para otra ocasión.

17/6/10

Tiempos dormidos

Y cuantas veces más
y cuantos días menos
van pasando
sin que nada suceda.

Y cuantos días perdidos,
llovidos, agotados, deslunados,
en que nada pasa
mientras siguen sucediendo cosas
que agotan
la paciencia
de los labios que te dicen
mientras duermes
que te quiero
para que lo sepas sin saberlo.

Perdi la paciencia
algunas veces
sin más razón que mi propia
impertinencia,
que mi ingrata
ingenuidad.
Añoro tiempos ya pasados
que fueron tan tiempos
como los de ahora
como si la memoria
mejorara algo
que no tiene mejora.

Y susurro en tu oido
mientras duermes
verdades que ofenden
mentiras que sueñan
con ser tan ciertas

pervierto tus sueños
en mis horas muertas.

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